domingo, septiembre 21, 2008

Mañana lluviosa



"Si tu no te das cuenta de lo que vales el mundo es una tontería si vas dejando que se escape lo que mas querias" . No he parado de escuchar esta canción esta mañana lluviosa y no podía ser de otra forma, tenía que ser lluviosa, pues hoy cumple años mi amigo Chuy el cual quiero muchísimo y hoy por petición suya y como regalo no lo llenaré de abrazos jajaja.

Bueno no importa Chuy, solo quiero que todo aquel que caiga en este blog por casualidad o por voluntad propia, sepan lo mucho que te quiero y lo importante que eres para mi.

Gracias por tu patanería, por tu sonrisa, por tu pasión por la música que contagia a todos, por como piensas, por las noches compartidas, por Sabina, por Charly García, por Piazzola y obviamente por Sion .

Chido mi Chuy, que cumplas muchos más. Te quiero!!

P.S.- Ahh la música nada que ver, pero he estado recordando esta película “Al otro lado de la cama”, me gusta!!

lunes, septiembre 08, 2008

Moi, mon ame et ma conscience



Como me gusta ver a gente disfrutar la música de esta forma, y más con tan buena música como Paris Combo, que chido.

jueves, agosto 21, 2008

Felices los normales

Felices los normales, esos seres extraños.
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, y los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de trueno y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.

Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

Roberto Fernández Retamar

sábado, agosto 16, 2008

de regreso, sí, probando, probando...

Mmmm sí, huele a polvo. Lo sé y es que hace tanto que no hago nada por estos rumbos que hasta hay telarañas. Me había sentado en un rincón a observar, solo a observar. Pero las piermas ya quieren danzar, el corazón también respingó y dice que quiere vivir, salir, conocer, probar y bueno, yo estoy de acuerdo. Vamos a activar esto de nuevo. Va bene!

viernes, mayo 09, 2008

El amor y los hombres

Tres mariposas acudieron a la luz de una vela
una se acerco la vió y marchó
otra se acercó más aún, notó el calor de la llama y al quemarse se alejó
la tercera se acercó tanto que la llama la prendió entera
Asi es el amor y los hombres, unos lo ven y dicen he visto, he conocido el amor.
Otros notan su calor y dicen he sentido el amor.
Otros mueren de amor.

Cuento sufi

viernes, abril 18, 2008

Mi caramelo

Que linda que estás, sos un caramelo
te veo en el recreo y me vuelvo loco,
todas las cosas que me gustan, tienen tu cara
y espero los asaltos, así juego a la botellita con vos,
mi bomboncito.

Que excitante que estás, tendrías que saberlo
esa cola es la manzana mas buscada,
y esos senos el alimento de mi creación,
quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos...
o quizás en un auto.

Han pasado cinco años, asumiste las cosas
hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo,
hay una especie de simbiosis, lo dijo mi psicóloga
haría bien a la terapia alejarme un tiempo...
unos setenta años.

Como estás querida tengo esposa e hijos
de ves en cuando hablo con ella y hasta hago el amor,
no es que quiera molestarte, pero me es imprescindible
sentarme en un café, y soñar un poco...
y tal vez amarnos.

Y ha pasado mi hora, quién robo mis años,
cambio a toda esta familia por un segundo con vos,
si te veo ahora, aunque termine en un hospicio,
tomo una botella...y juego a la botellita con vos.


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miércoles, marzo 19, 2008

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.


Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.


Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.


Mario Benedetti

martes, febrero 26, 2008

Lost natura

Esta era una mujer que a falta de margaritas que deshojar miraba desde su ventana la larga fila de coches pasar y entonces contaba: me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere...

Y la ciudad despierta...

La ciudad despierta, se despereza, se quita las lagañas azules de la noche y se estira. El sol posa sus rayos en las aceras. Las bancas de los parques esperan pacientemente el letargo de los primeros peatones. Los periòdicos en los estanquillos esperan ser leìdos.
Pepito el Terrestre enciende un cigarrillo y se pregunta si algo extraordinario sucederà hoy. Pero los dìas transcurren, el mundo sigue girando, y no, nada extraordinario sucederà hoy.

domingo, febrero 17, 2008

Habibi

Y resulta que andaba en Sanborns con mi amigo Chucho Rock, viendo discos, libros, chocolates, cuando la vi. Ya conocía ese tipo de “amuletos” y ya habían llamado mi atención, pero nunca la había visto a ella. Habibi, me gustó, su cabello morado, su ropa y más aun la forma en la que la describían: “Habibi es una chica mágica que te ayudará a tomar la mejor decisión, así como olvidar un viejo amor”. Y yo que soy una soñadora, sonreí ante la mirada incrédula de Chuchito Rock, que decía, no, no puede ser que te dejes llevar por esas tonterías, no la vas a comprar, verdad? Y yo: mmm, este, no es que crea pero....

La verdad es que no creo que Habibi me ayude en mis decisiones, y mucho menos a olvidar un viejo amor, pero que puedo decir, sentí algo, como que tenía que tenerla, son esas pequeñas cosas que me describen, que me arrancan un poquito de magia y me hacen sonreír, como bailar sin inhibiciones bajo las estrellas, tomar un traguito de vino y pasearlo por mi lengua, cerrar los ojos y sentir todos sus sabores uno a uno, o como cuando terminas de hacer el amor y sonríes extasiada y tu misma eres la sexualidad.

Hoy tengo a Habibi conmigo, no me ha ayudado a tomar ninguna decisión, tampoco a sacar de raíz a un viejo amor, pero cuando la veo, sonrío y con eso, con eso me basta.

lunes, enero 21, 2008

Lucas, sus pudores


En los departamentos de ahora ya se sabe, el invitado va al baño y los otros siguen hablando de Biafra y de Michel Foucault, pero hay algo en el aire como si todo el mundo quisiera olvidarse de que tiene oídos y al mismo tiempo las orejas se orientan hacia el lugar sagrado que naturalmente en nuestra sociedad encogida está apenas a tres metro del lugar donde se desarrollan estas conversaciones de alto nivel, y es seguro que a pesar de los esfuerzos que hará el invitado ausente para no manifestar sus actividades, y los de los contertulios para activar el volumen del diálogo, en algún momento reverberará uno de esos sordos ruidos que oír se dejan en las circunstancias menos indicadas, o en el mejor de los casos el rasguido patético de un papel higiénico de calidad ordinaria cuando se arranca una hoja del rollo rosa o verde. Si el invitado que va al baño es Lucas, su horror sólo puede compararse a la intensidad del cólico que lo ha obligado a encerrarse en el ominoso reducto. En ese horror no hay neurosis ni complejos, sino la certidumbre de un comportamiento intestinal recurrente, es decir que todo empezará lo mas bien, suave silencioso, pero ya al final, guardando la misma relación de la pólvora con los perdigones en un cartucho de caza, una detonación más bien horrenda hará temblar los cepillos de dientes en sus soportes y agitarse la cortina de plástico de la ducha. Nada puede hacer Lucas para evitarlo; ha probado todos los métodos, tales como inclinarse hasta tocar el suelo con la cabeza, echarse hacia atrás al punto de que los pies rozan la pared de enfrente, ponerse de costado e incluso, recurso supremo, agarrarse las nalgas y separarlas lo más posible para aumentar el diámetro del conducto proceloso. Vana es la multiplicación de silenciadores tales como echarse sobre los muslos todas las toallas al alcance y hasta las salidas de baño de los dueños de casa; prácticamente siempre, al término de lo que hubiera podido ser una agradable transferencia, el pedo final prorrumpe tumultuoso. Cuando le toca a otro ir al baño, Lucas sufre por él pues está seguro que de un segundo a otro resonará el primer halalí de la ignominia; lo asombra un poco que la gente no parezca preocuparse demasiado por cosas así, aunque es evidente que no están desatentas de lo que ocurre e incluso lo cubren con choques de cucharitas en las tazas y corrimientos de sillones totalmente inmotivados. Cuando no sucede nada, Lucas se siente feliz y pide de inmediato otro coñac, al punto que termina por traicionarse y todo el mundo se da cuenta de que había estado tenso y angustiado mientras la señora de Broggi cumplimentaba sus urgencias. Cuán distinto, piensa Lucas, de la simplicidad de los niños que se acercan a la mejor reunión y anuncian: Mamá, quiero caca. Qué bienaventurado, piensa a continuación Lucas, el poeta anónimo que compuso aquella cuarteta donde se proclama que no hay placer más exquisito / que cagar bien despacito / ni placer más delicado / que después de haber cagado. Para remontarse a tales alturas ese señor debía estar excento de todo peligro de ventosidad intempestiva o tempestuosa, a menos que el baño de su casa estuviera en el piso de arriba o fuera esa piecita de chapas de zinc separada del rancho por una buena distancia. Ya instalado en el terreno poético, Lucas se acuerda del verso del Dante en el que los condenados avevan dal cul fatto trombetta, y con esta remisión mental a la más alta cultura se considera un tanto disculpado de meditaciones que poco tienen que ver con lo que está diciendo el doctor Berenstein a propósito de la ley de alquileres.
Julio Cortàzar

martes, enero 15, 2008

Para el mal de amores

-Una carta dura, hiriente, lapidaria a la adùltera- me decìa, adjetivando con seguridad-, una carta que la haga sentirse una lagartija sin entrañas, una hiena inmunda. Probàndole que uno no es tonto, que conoce su traiciòn, una carta que rezuma desprecio, que le de conciencia de adùltera. -En cuanto al seductor- prosiguiò inmediatamente Pedro Camacho, con un brillo malvado en los ojos-, lo mejor es el anònimo con todas las calumnias necesarias. ¿Por què habrìa de quedarse aletargada la vìctima mientras le crecen los cuernos? ¿Por què permitirìa que los adùlteros se solacen fornicando? Hay que estropearles el amor, golpearles donde les duela, envenenarlos de dudas. Que brote la desconfianza, que comiencen a mirarse con malos ojos, a odiarse. ¿Acaso no es dulce la venganza?
Le insinuè que talvez valerse de anònimos, no fuera cosa de caballeros, pero èl me tranquilizò rapidamente: "Uno debìa portarse con los caballeros como caballero y con los canallas como canalla. Ese era <>: lo demàs era ser idiota.
Con la carta a ella y los anònimo a èl quedan castigados los amantes -le dije- pero ¿y mi problema? ¿Quièn me va a quitar el despecho, la frustraciòn, la pena?
- Para todo eso no hay como la leche de magnesia- me repuso dejàndome sin ànimos de reìrme- Ya sè, le parecerà un materialismo exagerado. Pero hàgame caso, tengo experiencia de la vida. La mayor parte de las veces, las llamadas penas de corazòn son malas digestiones, frijoles tercos que no se deshacen, pescado pasado de tiempo, estreñimiento. Un buen prugante fulmina la locura de amor.
Fragmento de La tìa Elulogia y el escribidor
de Mario Vargas Llosa

martes, enero 08, 2008

Heme aquì

Nunca mató a una araña. Siento que algo extraño me une a ellas. Un poco de cariño tal vez. Cuando las veo tejiendo su telaraña me dan cierta ternura. Debo investigar más sobre ellas.

Odio a las cucarachas. A veces cuando me paro en la madrugada a tomar agua y me topo con alguna , trato de llegar a un acuerdo, le digo en forma autoritaria: desparece si no quieres morir. Si huye, tomo mi agua tranquilamente y vuelvo a la cama con mi incondicional Morfeo, pero si la muy desgraciada camina hacia a mi, corro de inmediato por una chancla y la mato con una furia desvastadora, mientras le digo enojada: ¡Te lo advertí! Quizá también existen las cucarachas suicidas.

Siempre hablo sola.

Según yo, todos los objetos piensan y sienten. “Las cosas tienen vida propia sólo es cuestión de despertarles el ánima” como diría Melquíades de Cien Años de Soledad.

Me encanta abrazar a la gente que quiero. Cuando estoy tensa un buen abrazo hace maravillas.

Me encanta el incienso.

Me gusta el café: negro como mi conciencia y amargo como mi destino.

Siempre le pregunto a la gente cómo toma el café e imagino como son sexualmente.

Quisiera tener una casita en medio de un bosque, salir todas las mañanas extender los brazos y respirar su aroma.

Mi familia cree que estoy loca. Tengo el sentimiento recurrente de que no pertenezco.

Cuando visto de negro me siento muy bien.

Me declaro nefelibata. Paso más tiempo en los sueños que en la realidad.

Me encanta comer chocolate y acompañarlo con una coca cola de lata.

Cuando hace mucho frío me fabrico botas de periódico.

Comprar un libro es para mi todo un ritual. Lo desnudo del plástico que lo envuelve, lo observo, lo abro, acaricio y siento la textura de sus hojas y por ultimo lo huelo. Amo el olor de los libros.

Me gustan las caricias con cuchillos.

Amo y admiro mucho a Carlitos Massa.

Me gusta tomar baños largos con agua caliente, velitas e incienso.

No me gusta ver que la gente arranque plantitas o dañe árboles por ociosidad.

Quiero estar de nuevo en Real de Catorce.

Cuando tengo que elegir entre dos objetos o dos caminos casi siempre elijo el del lado izquierdo por ser el lado del corazón.

Me gusta tejer bufandas.

Quiero aprender italiano y también portugués para cantar bosanovas.

Odio al presidente de Estados Unidos, la actitud de los narcos y al putito de Eugenio.

Me gusta andar en bicicleta.

No he tomado bien los treintas jaja

Prefiero el frío.

Me gusta ir a la Tumba con mi amiga Liz y escuchar a Sabina.

Cuando leí Rayuela me enamoré de Oliveira y yo me creía a veces La Maga y otras tantas Talita. Cuando leí Crimen y Castigo me enamoré perdidamente del atormentado Raskolnikov.

Me identifico con Amelie.

No me gustan los hombres con tenis grandes y blancos.

Casi siempre he andado con tipos que no usan reloj.

Me gustan los hombres con barba.

Si yo fuera hombre llevarìa barba

Cuando veo a un hombre con barba (aunque no me guste) empiezo a sentir cosquillitas en los labios y unas ganas inmensas de besarlo en su mejilla. Casi siempre le pido permiso y casi siempre me miran como si estuviera loca.

Me encanta hablar con mis perros y abrazarlos mucho.

No entiendo a mi primo, ni el a mi, somos polos opuestos, pero me muero si algo le pasa.

Me gusta estar en el Café Bambú.

Me encanta bailar con los ojos cerrados.

Me gusta ir a los raves y a las tocadas y que el lugar se impregne a olor a hierba, no la fumo, porque no sè fumar, pero que bien pega, que bien se siente.

Si fuera un insecto sería una luciérnaga.

Me gustaba oler el cabello de Jorge, me gustaba, me gustaba, me gustaba todo de el.

Quisiera recorrer el mundo de mochilazo.

Amo los días de lluvia y el olor a tierra mojada.

Me gustan las noches de tormenta.

Cuando escucho a las ambulancias me pongo nerviosa.

Me sigo haciendo la enferma cuando no quiero ir a trabajar.

Nunca digo groserìas en frente de una persona mayor, solamente una vez mandè a una señora muy muy lejos y de una forma muy vulgar, "vayase a la v....." pero se lo merecìa. A mi nadie me grita.

Odio la gente prepotente.

Siempre digo que Sabina me dedicò este verso de Besos con sal: "Tus pechos dicen que eres una chiquilla, tus muslos saben que eres mi perdiciòn" Se vale soñar!

Cuando voy al super siempre agarro el carrito como patín del diablo.

Me considero una mezcla de cronopio y esperanza....nunca fama.

Tengo el compromiso conmigo misma de decir siempre lo que siento. Pase lo que pase mis sentimientos siempre deben de ser libres.

A veces sueño con encontrar a mi hombre violeta, otras tantas.....tambièn.

jueves, diciembre 27, 2007

¡Viva Sabina, Viva el flaco!


Bueno es que hoy estoy muy contenta. Acabo de ver por enèsima ocasiòn el dvd de Sabina y Serrat y me ha alegrao el corazòn. Quizà muchos piensen que exagero con mi apasionado sabinismo pero que puedo decir, si Sabina me ha curado dos o tres dolencias, si me ha acompañado en noches desconsoladas o en noches llenas de pasiòn. Cuando la amante inoportuna (llamada "soledad") se acomoda en mi cama, nada mejor que salir a mi balcòn, llevar una copita de vino tinto a mis labios y escuchar la voz rasposa y sensual de Sabina sonando muy alto. Gracias Sabina por acompañarme, por formar parte de mi vida, por ser toda una filosofìa de vida. Sobra decir "te quiero"?

domingo, diciembre 16, 2007

¡Buena vibra, Cecopieri!


"Si no llegas a ver el amor en el cuadro, no hay problema, guarda la imagen, vela después. Un día te va a pegar en la cara. Tiene música y ritmo. Imagina el Bolero de Ravel. Hay más gente en el cuadro, están los sonidos de las copas y el murmullo de los comensales. La gente que ve llegar a la brigada, ansiosos por seguir su celebración. Hay amor ahí, definitivamente, hay amor ahí. Están los olores a chocolate y camarería. Solo me falta encontrar las botellas para tocarlas". (Palabras del Diablo) Gracias Diablo, sos un soñador, un abrazo para ti :) .

Capullo el màs capullo de los capullos? Asì que estàs en Chiapas, eh? Quien lo iba a decir, hace un tiempo me comentabas que querìas estudiar Gastronomìa y yo te animaba para que te decidieras, y ahora ya estàs haciendo tus practicas. Te voy a extrañar en estas fechas, pero desde aca todos tus amigos te echamos porras y te mandamos buena vibra. Disfruta la experiencia, sè que lo haces y aprende mucho. Cuando regreses armamos una cenita, va? Sì con todo y pie de manzana que gracias a ti ya sè hacer, y tambièn con esas galletitas psicoactivas jajaja que tanta risa nos dieron. Y claro, con el buen Sabina sonando muy alto. Enhorabuena, salud "por las tardes de vino tinto que te dejan tonto".


P.S.- ¿Sabes que me siento muy orgullosa de ti? Tengo un amigo Chef jeje (si ya sè que aun no, pero como Liz me gusta presumir que ya lo eres jajaja). Te quiero capullo el màs capullo de los capullos y ademàs irlandès!

¿Cafè? Sì...Cafè


Como cada tarde antes de la taza de cafè, ella se miraba fijamente en el espejo, unas veces esperando encontrar eso que perdiò cuando creciò y otras tantas esperaba, por lo menos, encontrarse. Siempre sonreìa y cantaba; le daban las diez y las once cantando a Sabina en ese pueblito con mar al que ella llamaba "su espacio". De pronto se dejaba llevar y volaba en su propia habitaciòn de tiempo y soñaba, mucho, pero nunca demasiado y siempre terminaba pidiendo pastillas para no hacerlo; para no soñar.Esa tarde abriò los ojos y lo encontrò frente a ella...¿Cafè?Sì... Cafè.Y desde aquella tarde monta en sus pies con unas pequeñas sandalias azules.
Y vuelan.

Gracias "Titiritero" por este texto que me hizo tan feliz, gracias por la dosis de esperanza. Un gusto conocerte!

domingo, diciembre 09, 2007

Notas de un domingo por la tarde

He tenido un poco abandonado este espacio, no siento que pueda escribir de nada o quiza me equivoco y puedo escribir de tanto. Si pudiera desgajar el alma poquito a poquito... ¿què encontrarìa? ¿Por què de un tiempo para aca la vida me es tan dificil? Nunca pensè sentirme asì por tanto tiempo y por eso me siento peor, porque esto no corresponde a lo soñado, a lo tan soñado.
A veces camino pòr la calle y bailo, imaginando que asì lo harìa mi madre y siento que desde donde està me ve y sonrìe y bueno en ese instante soy feliz y no oculto la sonrisa aunque la gente me mire como una loca. Otras tantas, camino con la esperanza de encontrar a alguien muy grande que me abrace y me diga de què se trata todo esto. Ademàs, està el sentimiento recurrente de la soledad, eso de estar en un lugar lleno de gente, con risas y copas y sentirme ajena a todo eso, sentirme sola. Con la familia, con los amigos, con la pareja, en fin, o hasta en la cola de un cine.
Me hubiera gustado comprar aquella pintura, si la tuviera en mi cuarto me llenarìa de esperanza o quiza ahora de melancolìa, quizà terminarìa por quemarla en un arranque de ira. Siempre he pensado que el amor es exactamente lo que expresaba aquella pintura, es ir por el camino ciego de la vida, por aquèlla neblina que nos confunde y hace que tropecemos unos con otros. Es ir cargando cada quien su costalito, lleno de todas esas cosas que han sido parte de nuestra historia personal como dijera Don Juan Matus (besos robados, caricias encendidas, lutos que duran siglos, infancias perdidas en fin, lo que cada uno trae) y de repente justo cuando nos empezamos a cansar de tanta caminata y de tantas equivocaciones topamos con alguien que obviamente tambièn trae su costalito de historia personal a la espalda y es entonces cuando sucede:
-quièn eres?
-quièn soy? quièn eres?
-Yo soy èsta.
Y ambos sacan su costal sentados en una lomita verde donde por fin se asoma el sol, y ambos se muestran lo que ha sido su vida. Muchas veces no concuerdan, no se entienden, y ambos bajan de nuevo a la neblina a seguir en el camino ciego de la vida. Otras, cuando se tiene suerte, se entienden, se complementan y el amor baila, el amor celebra, Eros viste sus mejores ropas y es bello.
Ya lo sè, soy demasiado soñadora y por estoy asì, precisamente por soñar. Dicen: "una persona que no sueña se enferma" quizà a mi se me ha pasado la mano y estoy intoxicada de sueños y eso ya no es tan recomendable. Solo digo que me resulta dificil vivir, vivir contenta, ya sè que la felicidad no es un estado permanente, que serìa muy aburrido y todas esas cosas que dicen los libros y la gente que te quiere hacer sentir bien. Como esos amigos que su vida es una joya y quieren que todos tengan la sonrisa igual que ellos. Me irritan, he optado por poner barreras y no verlos. Ya sè que a veces soy patètica, es màs creo que ni siquiera deberìa dejar esto en este espacio. Es exponerme demasiado, pero que màs da, eso no cambiarìa nada.
Ya sè que otro camino serìa andar sola, viviendo, disfrutando, viajando, es mi sueño alterno pero nacì cargada de un romanticismo cursi, y me gusta pensar como Platòn, que existe el alma gemela. Aunque el problema aquì reside en que alguien se equivoco de alma gemela y por eso ahora la mayorìa estamos desfasados, unos con la persona incorrecta y otros como yo, en soledad.

sábado, noviembre 17, 2007

Jodorowsky, Brontis y la Psicomagia.


Un dìa una actriz con la que yo trabajaba me dijo que estaba convencida de mi fecundidad, a lo que yo respondì que en mi destino no estaba inscrita la procreaciòn. Finalmente tuvimos relaciones sexuales y, algùn tiempo despuès ella me anunciò que estaba embarazada de mi. Aceptè la llegada del niño en una disposiciòn muy distinta de la de un padre. Era pobre y no podìa prestar ayuda econòmica a la madre y al niño, hasta el extremo de que cuando naciò Brontis no pude regalarle màs que un oso de peluche. Poco despuès, la actriz se fue a trabajar a Europa llevàndose al niño. Transcurridos seis o siete años experimentè una profunda crisis de conciencia y volvì a ponerme en contacto con la madre de mi hijo para decirle que ahora sì tenìa una mejor situaciòn econòmica y que si lo deseaba podìa enviarme a Brontis. El niño llegò con su oso de peluche y la foto de su madre. Entonces decidì hacerlo participar en El Topo. La pelìcula empieza asì: yo llego tocando la flauta, acompañado del niño, y le digo solemnemente: "Ahora ya tienes siete años, eres un hombre. Entierra tu primer juguete y el retrato de tu madre". El niño obedece entierra el oso en la arena, mete la foto en el hoyo y luego ambos nos alejamos.

Pasaron los años, y me daba cuenta de que Brontis y yo tenìamos dificultades de comunicaciòn en el plano espiritual. Tuve que reconocer que habìa cometido errores y tratè de repararlos. Brontis habìa hablado varias veces del juguete que yo le habìa pedido que enterrara cuando vino a vivir conmigo. Aquèl oso habìa sido su primer juguete, yo se lo habìa regalado cuando naciò, antes de que nos separàramos durante siete años. Cuando terminamos la pelìcula, no fuimos a recuperar el oso.
Comprendì que lo habìa separado brutalmente de su infancia y de su madre: una vez que hubo enterrado el retrato al lado del juguete , no volviò a hablar de Bernadette (su madre) y dejo de escribirle. Despuès me confesò: "No sufrì porque imaginè que las hormigas irìan a vivir dentro de el oso, que èl serìa su casa". De este modo se habìa consolado el niño.

Un dìa mucho despuès, cuando Brontis tenìa veinticuatro años, imaginè un acto nuevo para reparar el anterior. El dìa de su cumpleaños me dije: enterrarè un oso de peluche en el jardìn de nuestra casa, lo cubrirè de arena y a su lado pondrè una foto de la madre. Despuès me pondrè un sombrero negro , parecido al que llevaba en El Topo, pedirè a Brontis que se desvista y que venga al jardìn -en la pelìcula el niño aparecìa desnudo- para desenterrar el oso y la foto. Le dirè: "Hoy cumples siete años y tienes derecho a ser niño. Ven a desenterrar tu primer juguete y el retrato de tu madre".
En El Topo, yo protegìa a Brontis del sol abrasador del desierto con una sombrilla negra; pero el dìa en que realizamos el acto ya aquì en Francia, estaba lloviendo y tuve que protegerlo con un paraguas negro. En realidad el no sabia lo que yo iba a hacer, pero al verme imitar el trote de un caballo como si cabalgara con èl a la grupa, comprendiò, se encaramò a mi espalda y fuimos, bajo la lluvia, al lugar en el que yo habìa enterrado el oso. Curiosamente, me dijo: "No he traìdo paraguas. Sabìa que tu me esperarìas y me cobijarìas", como si presintiera lo que iba a ocurrir.
Desenterrò el oso y la foto de su mamà, nos abrazamos y llorò largamente con la cabeza en mi hombro làgrimas de gratitud, como un niño lleno de ternura.



Fragmento tomado de Psicomagia de Alejandro Jodorowsky



sábado, noviembre 03, 2007

Walking Around

Aquì uno de mis poemas favoritos del buen Neruda. Es increìble como de unos años para aca me he identificado tanto con èl. Un dìa un maestro de Literatura me contò que este poema habìa sido encontrado en casas de muchos suicidas..... A mi me falta valor! Como dirìa Sabina "torpe, como un suicida sin vocaciòn".


Walking Around
Sucede que me canso de ser hombre. Sucede que entro en las sastrerías y en los cines marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro. Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos. Sólo quiero un descanso de piedras o de lana, sólo quiero no ver establecimientos ni jardines, ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñasy mi pelo y mi sombra. Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja. Sería bello ir por las calles con un cuchillo verde y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas, vacilante, extendido, tiritando de sueño, hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias. No quiero continuar de raíz y de tumba, de subterráneo solo, de bodega con muertos ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo cuando me ve llegar con mi cara de cárcel, y aúlla en su transcurso como una rueda herida, y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas, a hospitales donde los huesos salen por la ventana, a ciertas zapaterías con olor a vinagre, a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos colgando de las puertas de las casas que odio, hay dentaduras olvidadas en una cafetera, hay espejos que debieran haber llorado de vergüenza y espanto, hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos. Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos, con furia, con olvido, paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia, y patios donde hay ropas colgadas de un alambre: calzoncillos, toallas y camisas que lloran lentas lágrimas sucias.

domingo, septiembre 02, 2007

El fin del amor


Si pudiéramos saber cuando llegará. Si hubiera podido saberlo en ese cuarto de hotel ...Algo de nosotros lo presentía, por eso la despedida llena de lágrimas y los besos de sal. Por eso el aferrarnos el uno al otro. Si hubiera sabido que sería la última vez, quizá no te hubiera dejado ir, quizá sí, pero te hubiera dicho te amo cien veces más, pondría tu mano en mi cuello y en mi pelo y mordería tus labios tan fuerte hasta arrancarte un pedacito y me quedaría con el, para chuparlo ahora que no te tengo, para tener un poco de tu aliento contenido en el y respirarte y dormir tranquila, oliéndote, sintiéndote, que rico, estás aquí conmigo, que rico, ya nunca te irás. Pero la muerte... la muerte es cruel.