Odio a las cucarachas. A veces cuando me paro en la madrugada a tomar agua y me topo con alguna , trato de llegar a un acuerdo, le digo en forma autoritaria: desparece si no quieres morir. Si huye, tomo mi agua tranquilamente y vuelvo a la cama con mi incondicional Morfeo, pero si la muy desgraciada camina hacia a mi, corro de inmediato por una chancla y la mato con una furia desvastadora, mientras le digo enojada: ¡Te lo advertí! Quizá también existen las cucarachas suicidas.
Siempre hablo sola.
Según yo, todos los objetos piensan y sienten. “Las cosas tienen vida propia sólo es cuestión de despertarles el ánima” como diría Melquíades de Cien Años de Soledad.
Me encanta abrazar a la gente que quiero. Cuando estoy tensa un buen abrazo hace maravillas.
Me encanta el incienso.
Me gusta el café: negro como mi conciencia y amargo como mi destino.
Siempre le pregunto a la gente cómo toma el café e imagino como son sexualmente.
Quisiera tener una casita en medio de un bosque, salir todas las mañanas extender los brazos y respirar su aroma.
Mi familia cree que estoy loca. Tengo el sentimiento recurrente de que no pertenezco.
Cuando visto de negro me siento muy bien.
Me declaro nefelibata. Paso más tiempo en los sueños que en la realidad.
Me encanta comer chocolate y acompañarlo con una coca cola de lata.
Cuando hace mucho frío me fabrico botas de periódico.
Comprar un libro es para mi todo un ritual. Lo desnudo del plástico que lo envuelve, lo observo, lo abro, acaricio y siento la textura de sus hojas y por ultimo lo huelo. Amo el olor de los libros.
Me gustan las caricias con cuchillos.
Amo y admiro mucho a Carlitos Massa.
Me gusta tomar baños largos con agua caliente, velitas e incienso.
No me gusta ver que la gente arranque plantitas o dañe árboles por ociosidad.
Quiero estar de nuevo en Real de Catorce.
Cuando tengo que elegir entre dos objetos o dos caminos casi siempre elijo el del lado izquierdo por ser el lado del corazón.
Me gusta tejer bufandas.
Quiero aprender italiano y también portugués para cantar bosanovas.
Odio al presidente de Estados Unidos, la actitud de los narcos y al putito de Eugenio.
Me gusta andar en bicicleta.
No he tomado bien los treintas jaja
Prefiero el frío.
Me gusta ir a la Tumba con mi amiga Liz y escuchar a Sabina.
Cuando leí Rayuela me enamoré de Oliveira y yo me creía a veces La Maga y otras tantas Talita. Cuando leí Crimen y Castigo me enamoré perdidamente del atormentado Raskolnikov.
Me identifico con Amelie.
No me gustan los hombres con tenis grandes y blancos.
Casi siempre he andado con tipos que no usan reloj.
Me gustan los hombres con barba.
Si yo fuera hombre llevarìa barba
Cuando veo a un hombre con barba (aunque no me guste) empiezo a sentir cosquillitas en los labios y unas ganas inmensas de besarlo en su mejilla. Casi siempre le pido permiso y casi siempre me miran como si estuviera loca.
Me encanta hablar con mis perros y abrazarlos mucho.
No entiendo a mi primo, ni el a mi, somos polos opuestos, pero me muero si algo le pasa.
Me gusta estar en el Café Bambú.
Me encanta bailar con los ojos cerrados.
Me gusta ir a los raves y a las tocadas y que el lugar se impregne a olor a hierba, no la fumo, porque no sè fumar, pero que bien pega, que bien se siente.
Si fuera un insecto sería una luciérnaga.
Me gustaba oler el cabello de Jorge, me gustaba, me gustaba, me gustaba todo de el.
Quisiera recorrer el mundo de mochilazo.
Amo los días de lluvia y el olor a tierra mojada.
Me gustan las noches de tormenta.
Cuando escucho a las ambulancias me pongo nerviosa.
Me sigo haciendo la enferma cuando no quiero ir a trabajar.
Nunca digo groserìas en frente de una persona mayor, solamente una vez mandè a una señora muy muy lejos y de una forma muy vulgar, "vayase a la v....." pero se lo merecìa. A mi nadie me grita.
Odio la gente prepotente.
Siempre digo que Sabina me dedicò este verso de Besos con sal: "Tus pechos dicen que eres una chiquilla, tus muslos saben que eres mi perdiciòn" Se vale soñar!
Cuando voy al super siempre agarro el carrito como patín del diablo.
Me considero una mezcla de cronopio y esperanza....nunca fama.
Tengo el compromiso conmigo misma de decir siempre lo que siento. Pase lo que pase mis sentimientos siempre deben de ser libres.
A veces sueño con encontrar a mi hombre violeta, otras tantas.....tambièn.






