viernes, abril 18, 2008
Mi caramelo
te veo en el recreo y me vuelvo loco,
todas las cosas que me gustan, tienen tu cara
y espero los asaltos, así juego a la botellita con vos,
mi bomboncito.
Que excitante que estás, tendrías que saberlo
esa cola es la manzana mas buscada,
y esos senos el alimento de mi creación,
quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos...
o quizás en un auto.
Han pasado cinco años, asumiste las cosas
hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo,
hay una especie de simbiosis, lo dijo mi psicóloga
haría bien a la terapia alejarme un tiempo...
unos setenta años.
Como estás querida tengo esposa e hijos
de ves en cuando hablo con ella y hasta hago el amor,
no es que quiera molestarte, pero me es imprescindible
sentarme en un café, y soñar un poco...
y tal vez amarnos.
Y ha pasado mi hora, quién robo mis años,
cambio a toda esta familia por un segundo con vos,
si te veo ahora, aunque termine en un hospicio,
tomo una botella...y juego a la botellita con vos.
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miércoles, marzo 19, 2008
Viceversa
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
martes, febrero 26, 2008
Lost natura
Y la ciudad despierta...
domingo, febrero 17, 2008
Habibi
La verdad es que no creo que Habibi me ayude en mis decisiones, y mucho menos a olvidar un viejo amor, pero que puedo decir, sentí algo, como que tenía que tenerla, son esas pequeñas cosas que me describen, que me arrancan un poquito de magia y me hacen sonreír, como bailar sin inhibiciones bajo las estrellas, tomar un traguito de vino y pasearlo por mi lengua, cerrar los ojos y sentir todos sus sabores uno a uno, o como cuando terminas de hacer el amor y sonríes extasiada y tu misma eres la sexualidad.
Hoy tengo a Habibi conmigo, no me ha ayudado a tomar ninguna decisión, tampoco a sacar de raíz a un viejo amor, pero cuando la veo, sonrío y con eso, con eso me basta.
lunes, enero 21, 2008
Lucas, sus pudores
En los departamentos de ahora ya se sabe, el invitado va al baño y los otros siguen hablando de Biafra y de Michel Foucault, pero hay algo en el aire como si todo el mundo quisiera olvidarse de que tiene oídos y al mismo tiempo las orejas se orientan hacia el lugar sagrado que naturalmente en nuestra sociedad encogida está apenas a tres metro del lugar donde se desarrollan estas conversaciones de alto nivel, y es seguro que a pesar de los esfuerzos que hará el invitado ausente para no manifestar sus actividades, y los de los contertulios para activar el volumen del diálogo, en algún momento reverberará uno de esos sordos ruidos que oír se dejan en las circunstancias menos indicadas, o en el mejor de los casos el rasguido patético de un papel higiénico de calidad ordinaria cuando se arranca una hoja del rollo rosa o verde. Si el invitado que va al baño es Lucas, su horror sólo puede compararse a la intensidad del cólico que lo ha obligado a encerrarse en el ominoso reducto. En ese horror no hay neurosis ni complejos, sino la certidumbre de un comportamiento intestinal recurrente, es decir que todo empezará lo mas bien, suave silencioso, pero ya al final, guardando la misma relación de la pólvora con los perdigones en un cartucho de caza, una detonación más bien horrenda hará temblar los cepillos de dientes en sus soportes y agitarse la cortina de plástico de la ducha. Nada puede hacer Lucas para evitarlo; ha probado todos los métodos, tales como inclinarse hasta tocar el suelo con la cabeza, echarse hacia atrás al punto de que los pies rozan la pared de enfrente, ponerse de costado e incluso, recurso supremo, agarrarse las nalgas y separarlas lo más posible para aumentar el diámetro del conducto proceloso. Vana es la multiplicación de silenciadores tales como echarse sobre los muslos todas las toallas al alcance y hasta las salidas de baño de los dueños de casa; prácticamente siempre, al término de lo que hubiera podido ser una agradable transferencia, el pedo final prorrumpe tumultuoso. Cuando le toca a otro ir al baño, Lucas sufre por él pues está seguro que de un segundo a otro resonará el primer halalí de la ignominia; lo asombra un poco que la gente no parezca preocuparse demasiado por cosas así, aunque es evidente que no están desatentas de lo que ocurre e incluso lo cubren con choques de cucharitas en las tazas y corrimientos de sillones totalmente inmotivados. Cuando no sucede nada, Lucas se siente feliz y pide de inmediato otro coñac, al punto que termina por traicionarse y todo el mundo se da cuenta de que había estado tenso y angustiado mientras la señora de Broggi cumplimentaba sus urgencias. Cuán distinto, piensa Lucas, de la simplicidad de los niños que se acercan a la mejor reunión y anuncian: Mamá, quiero caca. Qué bienaventurado, piensa a continuación Lucas, el poeta anónimo que compuso aquella cuarteta donde se proclama que no hay placer más exquisito / que cagar bien despacito / ni placer más delicado / que después de haber cagado. Para remontarse a tales alturas ese señor debía estar excento de todo peligro de ventosidad intempestiva o tempestuosa, a menos que el baño de su casa estuviera en el piso de arriba o fuera esa piecita de chapas de zinc separada del rancho por una buena distancia. Ya instalado en el terreno poético, Lucas se acuerda del verso del Dante en el que los condenados avevan dal cul fatto trombetta, y con esta remisión mental a la más alta cultura se considera un tanto disculpado de meditaciones que poco tienen que ver con lo que está diciendo el doctor Berenstein a propósito de la ley de alquileres.
martes, enero 15, 2008
Para el mal de amores
martes, enero 08, 2008
Heme aquì
Odio a las cucarachas. A veces cuando me paro en la madrugada a tomar agua y me topo con alguna , trato de llegar a un acuerdo, le digo en forma autoritaria: desparece si no quieres morir. Si huye, tomo mi agua tranquilamente y vuelvo a la cama con mi incondicional Morfeo, pero si la muy desgraciada camina hacia a mi, corro de inmediato por una chancla y la mato con una furia desvastadora, mientras le digo enojada: ¡Te lo advertí! Quizá también existen las cucarachas suicidas.
Siempre hablo sola.
Según yo, todos los objetos piensan y sienten. “Las cosas tienen vida propia sólo es cuestión de despertarles el ánima” como diría Melquíades de Cien Años de Soledad.
Me encanta abrazar a la gente que quiero. Cuando estoy tensa un buen abrazo hace maravillas.
Me encanta el incienso.
Me gusta el café: negro como mi conciencia y amargo como mi destino.
Siempre le pregunto a la gente cómo toma el café e imagino como son sexualmente.
Quisiera tener una casita en medio de un bosque, salir todas las mañanas extender los brazos y respirar su aroma.
Mi familia cree que estoy loca. Tengo el sentimiento recurrente de que no pertenezco.
Cuando visto de negro me siento muy bien.
Me declaro nefelibata. Paso más tiempo en los sueños que en la realidad.
Me encanta comer chocolate y acompañarlo con una coca cola de lata.
Cuando hace mucho frío me fabrico botas de periódico.
Comprar un libro es para mi todo un ritual. Lo desnudo del plástico que lo envuelve, lo observo, lo abro, acaricio y siento la textura de sus hojas y por ultimo lo huelo. Amo el olor de los libros.
Me gustan las caricias con cuchillos.
Amo y admiro mucho a Carlitos Massa.
Me gusta tomar baños largos con agua caliente, velitas e incienso.
No me gusta ver que la gente arranque plantitas o dañe árboles por ociosidad.
Quiero estar de nuevo en Real de Catorce.
Cuando tengo que elegir entre dos objetos o dos caminos casi siempre elijo el del lado izquierdo por ser el lado del corazón.
Me gusta tejer bufandas.
Quiero aprender italiano y también portugués para cantar bosanovas.
Odio al presidente de Estados Unidos, la actitud de los narcos y al putito de Eugenio.
Me gusta andar en bicicleta.
No he tomado bien los treintas jaja
Prefiero el frío.
Me gusta ir a la Tumba con mi amiga Liz y escuchar a Sabina.
Cuando leí Rayuela me enamoré de Oliveira y yo me creía a veces La Maga y otras tantas Talita. Cuando leí Crimen y Castigo me enamoré perdidamente del atormentado Raskolnikov.
Me identifico con Amelie.
No me gustan los hombres con tenis grandes y blancos.
Casi siempre he andado con tipos que no usan reloj.
Me gustan los hombres con barba.
Si yo fuera hombre llevarìa barba
Cuando veo a un hombre con barba (aunque no me guste) empiezo a sentir cosquillitas en los labios y unas ganas inmensas de besarlo en su mejilla. Casi siempre le pido permiso y casi siempre me miran como si estuviera loca.
Me encanta hablar con mis perros y abrazarlos mucho.
No entiendo a mi primo, ni el a mi, somos polos opuestos, pero me muero si algo le pasa.
Me gusta estar en el Café Bambú.
Me encanta bailar con los ojos cerrados.
Me gusta ir a los raves y a las tocadas y que el lugar se impregne a olor a hierba, no la fumo, porque no sè fumar, pero que bien pega, que bien se siente.
Si fuera un insecto sería una luciérnaga.
Me gustaba oler el cabello de Jorge, me gustaba, me gustaba, me gustaba todo de el.
Quisiera recorrer el mundo de mochilazo.
Amo los días de lluvia y el olor a tierra mojada.
Me gustan las noches de tormenta.
Cuando escucho a las ambulancias me pongo nerviosa.
Me sigo haciendo la enferma cuando no quiero ir a trabajar.
Nunca digo groserìas en frente de una persona mayor, solamente una vez mandè a una señora muy muy lejos y de una forma muy vulgar, "vayase a la v....." pero se lo merecìa. A mi nadie me grita.
Odio la gente prepotente.
Siempre digo que Sabina me dedicò este verso de Besos con sal: "Tus pechos dicen que eres una chiquilla, tus muslos saben que eres mi perdiciòn" Se vale soñar!
Cuando voy al super siempre agarro el carrito como patín del diablo.
Me considero una mezcla de cronopio y esperanza....nunca fama.
Tengo el compromiso conmigo misma de decir siempre lo que siento. Pase lo que pase mis sentimientos siempre deben de ser libres.
A veces sueño con encontrar a mi hombre violeta, otras tantas.....tambièn.
jueves, diciembre 27, 2007
¡Viva Sabina, Viva el flaco!
domingo, diciembre 16, 2007
¡Buena vibra, Cecopieri!

¿Cafè? Sì...Cafè
Como cada tarde antes de la taza de cafè, ella se miraba fijamente en el espejo, unas veces esperando encontrar eso que perdiò cuando creciò y otras tantas esperaba, por lo menos, encontrarse. Siempre sonreìa y cantaba; le daban las diez y las once cantando a Sabina en ese pueblito con mar al que ella llamaba "su espacio". De pronto se dejaba llevar y volaba en su propia habitaciòn de tiempo y soñaba, mucho, pero nunca demasiado y siempre terminaba pidiendo pastillas para no hacerlo; para no soñar.Esa tarde abriò los ojos y lo encontrò frente a ella...¿Cafè?Sì... Cafè.Y desde aquella tarde monta en sus pies con unas pequeñas sandalias azules.
Gracias "Titiritero" por este texto que me hizo tan feliz, gracias por la dosis de esperanza. Un gusto conocerte!
domingo, diciembre 09, 2007
Notas de un domingo por la tarde
sábado, noviembre 17, 2007
Jodorowsky, Brontis y la Psicomagia.

Fragmento tomado de Psicomagia de Alejandro Jodorowsky
sábado, noviembre 03, 2007
Walking Around
Walking Around
Sucede que me canso de ser hombre. Sucede que entro en las sastrerías y en los cines marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro. Navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos. Sólo quiero un descanso de piedras o de lana, sólo quiero no ver establecimientos ni jardines, ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñasy mi pelo y mi sombra. Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja. Sería bello ir por las calles con un cuchillo verde y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas, vacilante, extendido, tiritando de sueño, hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias. No quiero continuar de raíz y de tumba, de subterráneo solo, de bodega con muertos ateridos, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo cuando me ve llegar con mi cara de cárcel, y aúlla en su transcurso como una rueda herida, y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas, a hospitales donde los huesos salen por la ventana, a ciertas zapaterías con olor a vinagre, a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos colgando de las puertas de las casas que odio, hay dentaduras olvidadas en una cafetera, hay espejos que debieran haber llorado de vergüenza y espanto, hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos. Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos, con furia, con olvido, paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia, y patios donde hay ropas colgadas de un alambre: calzoncillos, toallas y camisas que lloran lentas lágrimas sucias.
domingo, septiembre 02, 2007
El fin del amor

miércoles, abril 11, 2007
Sonrisa de clavos
viernes, enero 12, 2007
Esa noche en el desierto

Vestida de azul recorrerè el mundo, con sandalias azules me subirè a tus pies, treparè a un àrbol, besarè las estrellas y gritarè mi nombre.
miércoles, diciembre 06, 2006
Apatìa
... "Què putas puedo hacer Tarumba, si puedo hacerlo todo y no tengo ganas mas que de mirar, mirar y mirar....
P.S.- Extraño esos besos...
lunes, diciembre 04, 2006
De nuevo Sabina
Tambièn fui varias veces a la Tumba con mi amiga Liz y brindamos, reimos y le cantamos nuestras penas y alegrìas a la luna. Aunque poco a poco las penas fueron desapareciendo, encontrè un mejor lugar, me sentì muy bien.
Y ahi:
Una mirada, una rosa, una sonrisa, y al finalizar muchos besos lentos, suaves ricos que aun traigo bailando en el corazòn. (Como quisiera volver a estar ahi...contigo)
Cada quien elige su cebollita para llorar
Que facil es decir te amo, que facil decir no estoy seguro, y entre esas dos frases un mundo.
Ya no quiero màs de esto. Necesito urgentemente volver a usar la espada.
Srita Green con armadura nueva